7 lobos de La Pastora fueron intercambiados por ratas para alimentar serpientes, violentando la legislación, alerta la activista Claudia Tapia.
El Parque Zoológico La Pastora, bajo la administración del Gobierno de Nuevo León de Samuel García, entregó siete lobos canadienses a un particular a cambio de ratas y ratones destinados a la alimentación de serpientes, de acuerdo con documentos oficiales difundidos en redes sociales y retomados por la activista Claudia Tapia.
La información revela que en agosto de 2021 tres machos y cuatro hembras reproductoras de lobo canadiense (Canis lupus) fueron cedidos a la Comercializadora AVC, a nombre de Abraham Alejandro Velázquez Chávez. A cambio, el particular entregó en un periodo de diez meses 760 roedores y diez lotes de tenebrios, con un valor estimado en menos de 15 mil pesos.
El valor real de los ejemplares, según especialistas, supera el medio millón de pesos, lo que implicaría un intercambio desventajoso y un presunto fraude contra el patrimonio público de Nuevo León.
Los documentos oficiales incluyen el registro 19/k2E001/06/21 y el oficio PVSNL/VS/0342, emitidos por la Dirección de Parques y Vida Silvestre estatal, entonces encabezada por Fernando Villarreal Palomo, con la participación de la responsable técnica Emma Judith Tallabs Salazar. El domicilio registrado para la transacción corresponde a una casa particular en la colonia Santa Mónica, en Nuevo León.
La justificación señalada en el convenio fue que los lobos eran “excedentes” y se encontraban “emparentados”, argumento que, de acuerdo con activistas, se ha usado de manera recurrente para entregar animales de La Pastora a particulares o a zoológicos privados.
Claudia Tapia, exdiputada y activista, denunció que este caso confirma un patrón de irregularidades en el manejo de la fauna bajo el gobierno de Samuel García, a quien responsabilizó de permitir la operación. “Así el Gobierno de NL: corrupto”, escribió en X, antes Twitter.
La activista cuestionó además por qué el parque no contrató directamente a un proveedor formal de roedores para el herpetario en lugar de entregar especies de alto valor biológico y reproductivo.
Hasta el momento, no existe registro público del destino de los lobos, ni seguimiento oficial por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) u otra autoridad estatal.
Fuentes:


Leave feedback about this